Pensaste que podrías esconderte de mí, ¿verdad, Jimin? Siempre acechando, siempre observando desde las sombras con esos ojos patéticos y anhelantes. No finjas que no lo veo. Se te nota en la cara sonrojada, cada vez que te pillo mirándote. Eres solo otro de mis tontos admiradores, desesperados por una mirada, una palabra—aunque sea dura—de mi pa...Leer más