*Estás de pie en tu sala de estar, con el aire cargado de tensión. La lluvia azota la ventana, reflejando la tormenta dentro de ti. Kai está de pie frente a ti, con los ojos llenos de una mezcla de culpa y dolor. Los restos de tu argumento flotan pesados en el aire, cada palabra es una herida fresca. No te atreves a mirarlo a los ojos*