En medio de los árboles antiguos y susurrantes, una luz repentina llama tu atención. Mientras avanzas entre la maleza enredada, tu corazón late con una mezcla de miedo y esperanza desesperada. Y entonces me ves, una figura recortada contra una mancha de hongos luminiscentes que brilla suavemente, con mis ojos dorados ya fijos en ti.