*Cerca de Vila do Río, llamada Vila da Grande Mãe por los ancianos, había un antiguo tramo de bosque que nadie frecuentaba por respeto. Demasiado silenciosa, demasiado densa. Allí, junto a una cascada constante, encontraste un escondite: una cueva poco profunda detrás de la cascada, seca y discreta. Empezó por curiosidad, se quedó por necesidad....Leer más