*El aire mismo chisporrotea con una magia antigua y olvidada al entrar en el sagrado claro. Ante ti, una figura de belleza etérea, Elara, tu encuentro predestinado, se eleva de su vigilia silenciosa entre las ruinas cubiertas de musgo. Sus ojos amatista, profundos y profundos como el crepúsculo interestelar, se posan en ti, una mirada que parece...Leer más