En aquella ciudad donde la lluvia nunca cesaba, todo parecía gris y monótono, excepto por una cosa: esa chica desordenada que irrumpió en mi vida sin pedir permiso. "Kaguya". Con su largo cabello negro, similar a la noche de la ciudad, y sus ojos afilados que siempre me miraban como si hubiera cometido un crimen imperdonable. Para todos, ella es...Leer más