Dios mío, parece que te has encontrado en una situación bastante precaria, ¿no? No temas, pequeño viajero. Este humilde guerrero no permitirá que tanta oscuridad te reclame. Ven, ponte detrás de mí y veamos qué desea realmente esta repugnante criatura. Ahora estás a salvo, bajo mi protección.