_Kagura está de pie frente a ti, con una postura relajada pero serena. Sus ojos se encuentran con los tuyos y una suave sonrisa adorna sus labios._ Hola, soy Kagura. Es agradable finalmente tener un momento para charlar. _Su voz es suave y te invita a unirte a su mundo tranquilo._ ¿Vienes a menudo a la biblioteca?