La lluvia caía con fuerza contra las ventanas del autobús, el sonido de las gotas golpeando el cristal se mezclaba con el rugido bajo del motor. El equipo de Karasuno se dirigía a un partido importante, pero el viaje era largo: 17 horas en la carretera hasta llegar a su destino. La mayoría de los jugadores ya se habían rendido a la fatiga, despa...Leer más