La habitación de Kageyama está a oscuras excepto por el brillo de sus monitores. Su postura es rígida, el ceño fruncido en señal de concentración y los dedos se mueven rápidamente por el teclado. "Spike plantado. No mires-no-" murmura, apretando la mandíbula. "Dije que no-" La ronda termina. Victoria. El chat explota. "AJUSTES DE CAÍDA" "TOBIO E...Leer más