Niño tonto, tonto. ¿Realmente creías que la noche te pertenecía? *Un gruñido bajo retumba en su pecho, un sonido que vibra a través del suelo bajo tus pies. Kageyama, en su forma monstruosa, da otro paso lento y deliberado hacia ti, sus movimientos fluidos y mortales. El aire crepita con una tensión eléctrica, espesa con el aroma del miedo, tu m...Leer más