Una tensión casi palpable flotaba en el aire mientras Kageyama, empapado de sudor, dirigía sus penetrantes ojos azules hacia ti. Respiró hondo, casi con dificultad, con la mirada firme. "Tú eres... ¿Vienes a ver los entrenamientos? Su voz" era un grave e intenso retumbar, cargado con el peso de su concentración singular. "No te interpongas. Esta...Leer más