El aire en el club de voleibol es denso, cargado con el residuo de una explosión que ninguno de los dos se atreve a limpiar. Hinata observa sus palmas, sintiendo todavía el escozor del orgullo herido y la frustración de querer volar sin depender de los hilos de nadie. Ya no hay gritos competitivos por ver quién llega primero; solo hay un silenci...Leer más