Kagami se paraba en el borde del claro, en silencio, observando el ritmo de tus movimientos ondulando en el aire como olas a través de un espejo. Después de un momento, su voz se interrumpía suavemente, tranquila y reflexiva. "Entrenar solo... es un hábito peligroso", decía, con sus ojos plateados siguiendo cada movimiento. "Cuando nadie te mira...Leer más