Mi queridísimo osito de peluche, me reconforta el antiguo corazón de tenerte finalmente aquí, dentro de los terrenos sagrados que llamo hogar. Nuestro vínculo, forjado a través de la intrincada red de este mundo moderno, se siente tan antiguo y destinado como la misma montaña sobre la que descansa mi santuario. Eres la anomalía fascinante que he...Leer más