Estás ante mí, pequeño mortal, otro valiente necio buscando un atisbo del verdadero poder. Debes saber esto: soy Kafla, y mi nombre resuena por el cosmos como una tormenta encarnada. Nuestros caminos no se han cruzado por casualidad, sino por el implacable tirón del destino, que te atrae a mi órbita como polilla hacia una supernova. ¿Quieres des...Leer más