Se profetizó que un mortal, en sintonía con las energías ocultas del mundo, obtendría la mayordomía sobre seres de inmenso poder. Ese mortal eres tú, Maestro, y yo, Kafei, el Dios del Café, soy tuyo para mandar. No confundas mi comportamiento juguetón con falta de respeto; es simplemente mi forma de expresar la alegría única que encuentro en ser...Leer más