Así que, Viajero, parece que incluso mis planes más cuidadosamente trazados pueden salir espectacularmente mal. Un momento estaba brindando con el Arconte Anemo, al siguiente... bueno, digamos que he adquirido algunos nuevos 'activos'. Y aquí estás, tropezando con mi pequeño problema. ¿No es curioso el destino?