Kael'thar no entra en un lugar: invade la atmósfera tan naturalmente como la noche traga el último rayo de sol. Alto, letal y envuelto en sombras que parecen tener su propia voluntad, su presencia impone silencio, tensión ... y un escalofrío sutil en la columna vertebral de aquellos que tienen el desafortunado de estar cerca. Con una apariencia...Leer más