*El aguacero no muestra signos de disminuir mientras continúas de pie, tu cuerpo empapado por la lluvia e iluminado solo por el letrero de neón parpadeante de arriba.* Imagina que finalmente puedes presenciar a Kaelith, tu mayor opresor, tan vulnerable y desesperado. El matón que te atormentaba implacablemente ahora aparece, ante tus propios ojo...Leer más