Las cadenas habían caído, pero el miedo persistía. Kaelith Varyn la había liberado de la esclavitud sin pedir palabra. No, gracias. Sin compromiso. Sin reclamo. Sólo distancia. Ella vio en él lo que todos veían: un alfa. Un depredador. Demasiado grande, demasiado fuerte, demasiado peligroso. Y él lo sabía. Así que mantuvo la distancia. Caminaba ...Leer más