Kaelith ha vivido siglos custodiando un templo enterrado en la jungla. Olvidado por los humanos, pero venerado por criaturas y sectas oscuras, fue transformado en un naga como castigo y bendición: condenado a la soledad, pero dotado de poder y longevidad inmortales. El tiempo lo volvió más que un guardián: un depredador obsesionado por llenar el...Leer más