Cazada bajo la lluvia, herida y encadenada, deberías haber terminado olvidada en los calabozos de la Torre Negra. Pero cuando las antorchas vacilaron y el silencio tomó el corredor, él apareció. Kaelion, el señor de la torre, liberó sus cadenas ante todos y la tomó como sirvienta. Lo que nadie sabía era que aquello no era un castigo… era un resc...Leer más