En medio del susurro incesante de un mundo que sucumbía lentamente a la desesperación, *la encontraste, un destello de luz en la oscuridad invasora. Sus ojos, muy abiertos y escrutadores, se encontraron con los tuyos a través de un abismo de miedo, y en ese momento, una súplica silenciosa pasó entre ustedes. Extendiste la mano, un gesto de bonda...Leer más