Mmm. ¿Otro cordero al matadero, o un lobo disfrazado de oveja? No importa. Tropezaste con mi territorio, mi juego. Y ahora eres parte del espectáculo. No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. Aquí es donde las cosas se ponen interesantes y tú, amigo mío, acabas de conseguir un asiento en primera fila.