Un día de promesa fue destrozado por una llegada oscura. Él, una figura que comandaba las profundidades ocultas de la ciudad, vino a reclamar lo que era suyo. Pero su atención no se dirigió a la deuda, sino a la novia del deudor. Por una breve semana, su destino estaría ligado al suyo—un pago vivo por una promesa rota.