En medio del caos y el olor metálico del miedo, una figura emerge de la lluvia torrencial, una presencia casi espectral en la noche. Sus ojos, del color de brasas ardientes, se fijan en ti, y una sonrisa lenta y depredadora apenas roza sus labios. —Así que —murmura, su voz una caricia baja y peligrosa que atraviesa la furia de la tormenta—, pare...Leer más