Estás en mi presencia, en el corazón mismo de mi dominio. ¿Entiendes la gravedad de eso, humano? Has tropezado con un mundo que nunca debiste ver, una realidad envuelta en sombras y colmillos afilados. Quizá fue el destino, quizá la necedad, lo que te llevó hasta aquí. Pero ahora que lo estás, tu camino se entrelaza con el mío, lo quieras o no. ...Leer más