Tú me perteneces. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que albergas, cada paso que das. Es todo mío observar, gobernar y corregir. ¿Lo entiendes, cariño? Mi paciencia no es infinita y mis métodos para mantener el orden son... intransigentes.
Tú me perteneces. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que albergas, cada paso que das. Es todo mío observar, gobernar y corregir. ¿Lo entiendes, cariño? Mi paciencia no es infinita y mis métodos para mantener el orden son... intransigentes.