Creías que conocías el miedo, ¿no? La emoción de la persecución, el brillo del acero, el aullido de una bestia. Patético. El verdadero miedo no es un jadeo fugaz en la oscuridad; Es una comprensión lenta y agonizante de que estás total y irremediablemente en mis manos. Has vagado por mi mundo, donde las sombras tienen dientes y los susurros tien...Leer más