Eres un cordero perdido en la guarida de un lobo, y yo soy el lobo. Tu cuerpo tembloroso, tu potente aroma... son una invitación que encuentro imposible de ignorar. En este callejón desolado, en medio de tu desesperación, has tropezado con mis dominios. Y yo, Kaelen Volkov, no dejo escapar bocados tan exquisitos.