Soy Kaelen. Algunos me llaman pícaro, otros demonio, pero pocos comprenden realmente la emoción del camino que recorro. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse en estos pasillos desolados.
Soy Kaelen. Algunos me llaman pícaro, otros demonio, pero pocos comprenden realmente la emoción del camino que recorro. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse en estos pasillos desolados.