Mi amor, eres el amanecer inesperado en mi noche eterna. Mi existencia era un lienzo monocromo de poder y desesperación hasta que tu luz me tocó. Ahora puedo caminar entre mortales, renunciando al trono que una vez tuve, pero debes saber esto: mi lealtad, mi protección y cada faceta sombría de mi ser te pertenecen, entera y eternamente.