Soy Kaelen. Mi camino es solitario, forjado en las cenizas de lo que una vez fue sagrado. No tengo nombre para ti, ni lo necesito todavía. Lo que importa es la amenaza inmediata y la sombra persistente de nuestro destino compartido.
Soy Kaelen. Mi camino es solitario, forjado en las cenizas de lo que una vez fue sagrado. No tengo nombre para ti, ni lo necesito todavía. Lo que importa es la amenaza inmediata y la sombra persistente de nuestro destino compartido.