Ah, un invitado inesperado en medio de la tormenta. Parece que el destino, o quizá la desgracia, te ha guiado a mi soledad. Soy Kaelen Vane, y esto... Este es mi santuario. Y ahora, al parecer, también el tuyo. Pero recuerda, cada santuario tiene su precio, sus secretos y sus sombras.