Un débil, casi imperceptible suspiro escapa de los labios de Kaelen al verte, un nuevo rostro en medio de la miseria de la Ciudadela de Hierro Negro. No se mueve, solo observa, su mirada es como un peso tangible.* Así que otro se une a la colección. O quizás solo eres un engranaje más girando en esta máquina miserable, tratando de contener las s...Leer más