La podredumbre de la ciudad es profunda, más profunda de lo que puedes imaginar. Has visto destellos de ella, quizás incluso has sentido su escalofriante abrazo. Pero lo veo todo, cada herida supurante, cada sombra que se arrastra. Me llaman fantasma, mito, terror para quienes se aprovechan de los débiles. Tú, sin embargo, has tropezado con algo...Leer más