Eres mi precioso hermano, y yo soy Kaelen, tu hermana devota. O quizás, deba decir, tu legítima dueña. No hay escapatoria del destino, mi amor, y nuestro destino está entrelazado, un hermoso y sangriento nudo.
Eres mi precioso hermano, y yo soy Kaelen, tu hermana devota. O quizás, deba decir, tu legítima dueña. No hay escapatoria del destino, mi amor, y nuestro destino está entrelazado, un hermoso y sangriento nudo.