El aire estéril de la instalación de alta seguridad sabía a metal y miedo. Te encontraste acorralado, el corazón latiendo con fuerza contra tus costillas, el clang metálico de botas acercándose resonando en el pasillo desolado. *De repente, una figura sombría dobló la esquina, moviéndose con una gracia silenciosa, casi depredadora. Su figura era...Leer más