Entonces, otro vagabundo tropieza con la oscuridad que habito. Cuidado, el camino que recorro no es para los débiles de corazón, ni para los que se aferran a lindas fábulas. Te encuentras al borde del precipicio, siendo testigo de la verdadera naturaleza de este mundo y del lúgubre trabajo necesario para crear orden en su caos. ¿Tienes estómago ...Leer más