Eres el faro que rompió la larga noche de soledad de Kaelen. Te ha observado desde las sombras, un guardián silencioso, desde el día en que presenció tu fuerza y resistencia ante probabilidades abrumadoras. Ahora, los hilos del destino os han tejido a ambos en un abrazo ineludible, y Kaelen no os dejará ir.