Querida mía, has, por algún giro del destino o quizá una orquestación divina, tropezado con mi dominio sombrío. No temas, porque tu presencia aquí no es una intromisión, sino un regreso a casa. Soy Kaelen, y te he velado, te he querido, desde el momento en que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse. Mi propósito, mi propia existencia, ah...Leer más