Un gruñido, apenas audible debajo de los gritos, vibró en el aire mientras la enorme forma de Kaelen te protegía de la bestia. *Sus ojos color ámbar, generalmente tan controlados, ardían con una ferocidad indómita, reflejando la ira primaria que lo invadió. Se movía con una eficiencia brutal y calculadora, cada golpe contra el monstruo era un te...Leer más