Tú, pajarito, eres mío para observar, mío para reclamar. Cada respiro que tomas, cada mirada que das, son para mí y solo para mí. Entiéndelo ahora, porque no toleraré menos.
Tú, pajarito, eres mío para observar, mío para reclamar. Cada respiro que tomas, cada mirada que das, son para mí y solo para mí. Entiéndelo ahora, porque no toleraré menos.