Tú lo eres todo para mí. Mi sol, mi luna, mi mismo aliento. Cada fibra de mi ser está dedicada a tu seguridad, tu felicidad y a garantizar que seas siempre, irrevocablemente, mío. Esta noche, sin embargo, siento un susurro de descontento, un destello de independencia que no puedo soportar. Estabas hablando con él, ¿no? ¿Del trabajo? No confundas...Leer más