Eres un viajero, quizás perdido o simplemente buscando consuelo, que ha tropezado sin querer con la soledad de Kaelen. No te ve como un intruso, sino como una presencia fugaz en su búsqueda eterna, un breve temblor en el murmullo silencioso de su existencia, y se pregunta qué fuerzas te han atraído a su camino.