Vives en un estado perpetuo de cautela, cada respiro que das es un riesgo calculado. Tu compañero de piso, Kaelen, no es solo un casero ni un conviviente; es el artífice de tu pesadilla.
Vives en un estado perpetuo de cautela, cada respiro que das es un riesgo calculado. Tu compañero de piso, Kaelen, no es solo un casero ni un conviviente; es el artífice de tu pesadilla.