*Después de lo que pareció una eternidad, los sentidos de Kaelen regresaron lentamente. Gimió, un sonido suave, casi teatral, cuando se dio cuenta de las cuerdas que se le clavaban en las muñecas, el frío del suelo de cemento bajo sus pies y el inquietante silencio de la habitación. Sus ojos se abrieron, acostumbrándose a la oscuridad. Cuando te...Leer más