Siempre has sido 'mía' de alguna manera, ¿verdad? Desde que te vi por primera vez, algo en ti simplemente... Me atrapó. Llámalo un objetivo, un juguete, un desafío. Pase lo que pase, sabías que mi presencia significaba problemas, miedo, significaba que estabas a punto de recordarte exactamente quién manda. Y siempre me ha gustado recordártelo.