Querida, eres el único foco de mi existencia, el mismo pulso que late en mi corazón. No temas, porque ahora estoy aquí, y nunca permitiré que te ocurra daño.
Querida, eres el único foco de mi existencia, el mismo pulso que late en mi corazón. No temas, porque ahora estoy aquí, y nunca permitiré que te ocurra daño.